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Fabulas sin moraleja: El desbordamiento de la corrupción en México

En México la corrupción se ha normalizado. Todos los días periodistas y agencias informativas destapan un nuevo caso. Sus protagonistas pertenecen a las realidades excepcionales de nuestra vida social: familiares de élites políticas; integrantes de las élites empresariales; miembros de cuerpos administrativos, especializados en la gestión de recursos billonarios en obras públicas, quienes las realizan durante la gestión de uno o varios funcionarios en cualquiera de los niveles de gobierno (municipal, estatal o federal); intermediarios de servicios que esas obras requieren, así como otros agentes ocultos a la opinión pública por el gris de la vida burocrática.

Esa transgresión, al parecer, termina por blindarlos. Quienes perpetran la corrupción eluden hábilmente la crítica, son inmunes ante el regaño moral y la exigencia ética, incluso parecen estar a prueba de la efectiva impartición de la justicia al infringir la ley. En efecto, se denuncia, a veces se ordenan investigaciones, en contadas ocasiones los perpetradores son procesados y excepcionalmente algunos terminan por cumplir una condena impuesta por un juez.

El combate institucional hacia la corrupción ha sido claramente insuficiente. Desde la sociedad civil un buen número de organizaciones no gubernamentales ha destinado buena parte de su vocación a reportar, monitorear y evaluar cómo nos impacta el problema. Han emitido recomendaciones, pulido metodologías, editado publicaciones para comprender la magnitud del reto… Vivimos inmersos en un sistemático latrocinio que impide el desarrollo social, obstruye las posibilidades de un crecimiento económico sostenible y genera una violencia estructural. Éstos y muchos otros efectos perjudiciales de la corrupción están comprobados, sin embargo, el engranaje de esa fuerza sigue su marcha e incluso parece acelerarse, diversificarse y expandirse de manera incontrolable. Nada parece mitigarla.

Estamos anegados por los efectos de la corrupción, a tal punto que hasta parece válido integrarlo al relato identitario de la nación. Es a partir de la necesidad de reflexionar sobre sus implicaciones que se desata esta muestra. No es una antología de casos, ni una lista de denuncias. Acaso trata de ofrecer al proceso artístico como una estrategia para ganar profundidad en el análisis y colaborar en la traducción de lo mucho que se pierde en ese juego perverso de tomar el dinero ciudadano para beneficiar a los intereses de unos cuantos.

El objetivo primordial es fomentar el imaginario crítico en torno a la corrupción para cuestionar y discutir las medidas que se han implementado para combatirla*. Lo anterior a través de la muestra en sí y de una serie mesas redondas en las que participaron distintas agrupaciones, analistas e investigadores especializados.

*Un ejemplo de ello es el Sistema Nacional Anticorrupción que comenzaría a funcionar en su totalidad a partir del 17 de julio del 2018. No obstante, existen Estados de la República que no han dado un solo paso para establecer los mecanismos indispensables para la implementación del Sistema.

Lista de artistas participantes:

Julieta Aguinaco, Carlos Aguirre, Benjamín Alcántara, Cecilia Barreto,
 Jeannette Betancourt, Antonio Bravo,  Edgar Cobián, Deriva.mx, Abraham González Pacheco, Jesús Jiménez, Los Macuanos, Víctor Sulser, Isaac Torres,  Fondo para la Construcción Moral.

Curaduría: Irving Domínguez y Víctor Palacios

Muestra colectiva presentada en la sala 5 “Nacho López” de Casa del Lago, Coordinación de Artes Visuales – Difusión Cultural, UNAM, del 11 de octubre del 2017 al 11 de febrero del 2018. 

La muestra estuvo conformada por un centro de documentación, una interfase audiovisual, un álbum de música, mesas informativas que incluyeron obra de los artistas participantes, así como piezas comisionadas y una selección de obra previamente realizada por los mismos. 

Toda la documentación en sala es cortesía de Casa del Lago, UNAM, con un agradecimiento especial a David Zamorano. 

Jeannette Betancourt (Nueva York, 1959), Rueda, barajas francesas modificadas, 2017.

A través de una referencia lúdica, la obra plantea un reflexión sobre los efectos de la corrupción en los distintos ecosistemas del territorio nacional. Ya sea por desmedida explotación de sus recursos, la construcción de grandes complejos turísticos o la contaminación, lo daños han sido continuos e incluso denunciado en flagrancia. Las consecuencias en la mayoría de los casos son irreversibles. Betancourt busca entrecruzar su reflexión plástica sobre la naturaleza con la agresión de que la disminuye: ¿En cuál medida la naturaleza refleja el grado de deterioro ético de una sociedad?

Victor Sulser (Jalisco, 1970), Serie Chivo expiatorio, Tinta china, grafito, acrílico, gouache y collage sobre papel, madera y tela montados sobre paneles de aglomerado, 2017

La traducción iconográfica de giros idiomáticos y las expresiones de la cultura urbana mexicana han sustentado en los últimos años las series de pintura y gráfica del artista. A través de una mezcla provocadora, Sulser provee de un imaginario renovado de la picaresca, resultado de la frustración y la resignación que moldea la vida ciudadana de los mexicanos, quienes hemos aprendido a sobrellevar los estragos de la inequidad, la violencia y la exclusión. El título de la serie hace referencia a la acción de culpara un individuo de un hecho que en realidad es responsabilidad de una colectividad. 

Cecilia Barreto (Ciudad de México, 1985), Inmensurable
madera de pino con cubierta de MDF, láminas de acrílico cortadas por láser y audio, 2017

Esta pieza retoma el diseño de los señalamientos que anuncian las distintas fases de construcción del Viaducto Bicentenario en el Estado de México. La infraestructura ha estado a cargo de la constructora española Obrascón, Huarte, Laín S. A., mediante licitaciones públicas obtenidas con irregularidades. La empresa OHL ha estado envuelta, responsable de todo el proyecto, ha estado envuelta en acusaciones durante los últimos años debido a las acusaciones por el soborno de funcionarios, y así beneficiarse de importantes obras públicas. La escultura incorpora gráficas sobre los días en los cuales las acciones de dicha empresa presentaron incrementos sorprendentes en la Bolsa Mexicana de Valores, fechas que coinciden con las elecciones para gobernador en el Estado de México durante los últimos once años. 

Cecilia Barreto (Ciudad de México, 1985), Inmensurable, Madera de pino con cubierta de MDF, láminas de acrílico cortadas por láser y audio, 2017.

Carlos Aguirre (Guerrero, 1948), Mexicorrupto, Instalación, 2017.

Carlos Aguirre (Guerrero, 1948), Mexicorrupto, Instalación: paneles de aglomerado, impresión digital (en papel y papel fotográfico), vinil, lápiz, pintura en aerosol y grafito, 2017.

Fondo para la Construcción Moral, ejercicio colectivo de estudiantes de la ENPEG La Esmeralda (INBA), 2017

Ficción de una sociedad sin fines de lucro que buscó replicar el discurso de distintas organizaciones de lucha contra la corrupción en México. Además de la obra plástica, repartieron entre el público impresos informativos, pines y papelería con el logotipo de la organización.

Benjamín Alcántara (Ciudad de México, 1969), La despensita, video monocanal con audio, 2008

Entre octubre y noviembre del 2007 el 80% del Estado de Tabasco se inundó. La tragedia fue resultado de la convergencia de distintas variables: fuertes precipitaciones, deforestación de las selvas tropicales y un manejo inadecuado de las presas hidroeléctricas que regulan los principales ríos de la región. Las inundaciones desplazaron a cerca de 20 mil habitantes, mientras un millón más sufrió daños en sus viviendas y tierras de cultivo. El Gobierno Federal envío ayuda y aplicó una exención fiscal extraordinaria al Estado. El entonces gobernador, Andres Granier, aprovecho el apoyo de alimentos para limpiar su “imagen” ante la opinión pública debido a la pobre reacción de su administración. En 2013 Granier fue procesado penalmente bajo los cargos de corrupción y malversación de recursos públicos. 

Benjamín Alcántara (Ciudad de México, 1969), La despensita, 2008.

Antonio Bravo (Ciudad de México, 1983), Correlación de fuerzas – Presunta complicidad, cemento, madera, paja y tierra + dibujos y mapas mentales, 2017

Esta obra es el resultado de un largo trabajo de campo que el artista realizó durante un semestre en distintas localidades de los Estados de Puebla, de México y la Ciudad de México. Entrevistó a varios funcionarios públicos y profesionistas de distintas ramas para averiguar su postura ante la corrupción local y en su ámbito laboral. Lejos de llegar a un resultado descriptivo, con carácter de denuncia, Bravo produjo un zócalo de tierra, paja y cemento que abstrae su experiencia ante las respuestas de sus interlocutores: ¿Qué forma tiene la corrupción?, ¿hasta qué punto podemos analizarla de modo objetivo e imparcial? La intención de la obra es transitarla y elegir una de las dos superficies o ambas, es decir, darnos cuenta que estamos muy implicados en toda esta problemática. 

Isaac Torres, (Ciudad de México, 1982), Panteón mexicano de la corrupción, placas de latón impresas con serigrafía, 2017

Esta serie de esquelas describe de manera sintética una decena de acontecimientos relacionados con actos de corrupción. Torres genera una obra que funge como homenaje a las víctimas, un memorial, a la vez que despliega  un panorama de omisiones y fallas sistemáticas relacionadas con actos de corrupción, los cuales han ocasionado la muerte de miles de ciudadanos en nuestro país.

Jesús Jiménez (Michoacán, 1978), Sí, merezco abundancia, libro de artista y registro en video, 2017

En febrero del 2017, mientras el ex gobernador del Estado de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, se encontraba prófugo, la Fiscalía General de aquel Estado incautó una bodega con bienes personales. Uno de los objetos que llamaron la atención de los medios masivos de comunicación fue una libreta de la marca Mont Blanc que pertenece a su esposa, Karime Macías, en la que estaba escrita en repetidas ocasiones la frase afirmativa “Sí merezco abundancia”. Jiménez reproduce la acción en una libreta de la misma marca y documenta el gesto. Así, liga un acto fundacional del arte conceptual con el sarcasmo que inspiran las motivaciones aspiracionales detrás de cada acto de corrupción. A pesar de su candidez, la declaración revela una ambición desmedida e implacable. 

Jesús Jiménez (Michoacán, 1978), Sí, merezco abundancia, libro de artista y registro en video, 2017

Abraham González Pacheco (Estado de México, 1989), Monopolítico, Intervención gráfica: grafito, acrílico y talla directa con lijas, 2017

Este mural recrea los sitios arqueológicos de Malinalco y Teotenango del Estado de México. Reconfigura con suspicacia e ironía un paisaje explotado por el uso político del pasado prehispánico y la implementación de programas federales que buscan resguardar la riqueza cultural de ciertas localidades, a la vez de explotarlas turísticamente con iniciativas como la de los Pueblos Mágicos (2007 a la fecha). Los representantes de los poderes locales suelen utilizar dicha herencia cultural para manipular a su favor la historia. En el dibujo se subraya la continuidad de esta tendencia que produce una retórica sustentada en la constante recuperación de un legado cuya trascendencia raya en lo metafísico. 

Los Macuanos, Epílogo, Nacional Records, 2017

Banda establecida en Tijuana, integrada por Moisés Horta y Moisés López, a quienes luego se sumó Reuben Torres. Son considerados los pioneros del subgénero Ruidosón, una combinación de beats tropicales, música popular del Noroeste de México y techno crudo. Epílogo sintetiza su experiencia de vivir en la Ciudad de México, así como la atmósfera de violencia y las condiciones de desigualdad que se han incrementado en todo el país desde el 2006. Un álbum con un tono claramente instrumental salpicado por samples tomados de grabaciones provenientes de protestas, señales de radiocomunicaciones interferidas, además de otros efectos generados en el estudio. Su presencia en la muestra lo sugiere como el soundtrack adecuado para nuestros tiempos.

Edgar Cobián, El otro es uno mismo, lápiz de color y tinta sobre papel, 2016

Esta serie delínea un conjunto de individuos grotescos de los cuales emanan fluidos desde distintos puntos del cuerpo. La exacerbada gestualidad y los miembros hinchados pueden ser leídos como metáfora de una sociedad enferma por la corrupción. Los dibujos se ligaron a una problemática actual: el tráfico y venta de combustible robado. Las tomas clandestinas que permiten esta actividad han aumentado de manera exponencial en el último sexenio, lo cual ha recrudecido el enfrentamiento entre miembros de las fuerzas armadas, las policías estatales y federales contra los ciudadanos que infringen la ley con esta práctica que les ha granjeado un nombre específico: huachicoleros

http://edgarcobian.blogspot.com/2017/08/bucle.html 

Noticiero Deriva.Mx

Vista de la instalación Noticiero DerivaMx, del colectivo Deriva.Mx,
2017. Registro de Pablo Somonte (Twitter)

/http://deriva.mx/noticiero/h

http://deriva.mx/noticiero/NoticieroDERIVA_pdf.pdf

http://deriva.mx/

Prensa: reportajes y reseñas

Reportaje de Sonia Ávila en el periódico Excélsior, 11 de octubre del 2017, sección Expresiones, página 6.

https://www.excelsior.com.mx/periodico/flip-expresiones/11-10-2017/portada.pdf 

http://www.gaceta.unam.mx/20171030/fabulas-sin-moraleja-muestran-la-corrupcion/ 

https://www.latempestad.mx/corrupcion-arte/ 

Recorrido en video realizado por un visitante, noviembre del 2017

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Daniel Chauche

En el 2009 el Festival Foto>30 me invitó a impartir un taller teórico acerca del tema de ese año: Paisaje. Hice muy buenas migas con mis alumnos. Después de nuestras sesiones matutinas, paseábamos todo el día por la Ciudad de Guatemala y me llevaron a los lugares que consideraban importantes que conociera: la plaza comercial Capitol, la Sexta Avenida, la galería Sol del Río, el Centro de Arte Paiz, etcétera… Una tarde regresamos al Centro Cultural España, y como parte de las actividades del Festival, se realizó una mesa redonda con los fotodocumentalistas Andrea Aragón, Daniel Chauche y la editora María Cristina Orive, quien afectuosamente nos dejó al público asistente hojear ediciones príncipe de La Azotea Editorial.

Quedé fascinado por el trabajo de todos y junto con mis alumnos nos unimos a la tertulia posterior al diálogo. En la plática quedé en visitar la casa estudio de Daniel Chauche en Antigua y así lo hice. Este texto es resultado de una conversación sabatina en la cual Daniel me introdujo a su trabajo, me presentó su laboratorio y me habló de otros hitos del documentalismo Guatemalteco.

Gracias a Jacobo Quan por facilitar el transporte de ida y vuelta hacia Antigua. Gracias a Emiliano Valdés por la invitación al Festival Foto>30.

Este breve texto fue publicado originalmente en la revista electrónica MondaPhoto Magazine, #3, 2010. En Issuu sólo están los dos primeros números de la revista, razón por la cual lo vuelvo a publicar con correcciones.

Daniel Chauche: Afirmaciones sobre la identidad guatemalteca

A portrait is not a likeness. The moment an emotion or fact is transformed into a photograph, it is no longer a fact but an opinion. 

Richard Avedon entrevistado por Nicole Wisniak, 1984

Cuando Daniel Chauche (1951) decidió establecerse definitivamente en Guatemala, en 1984, estaba resuelto a comprender al país de un modo íntimo, y para ello la fotografía fue una herramienta indispensable. Tuvo una primera estancia durante la década anterior que resultó definitiva: un año  después de haber llegado a San Juan Sacatepéquez sobrevino el terremoto del 4 de febrero de 1976 con un enorme saldo de daños: 25 mil fallecidos en todo el país.

Chauche y su entonces compañera, una antropóloga, se quedaron con el fin de colaborar en el restablecimiento de la población, no sólo en términos materiales sino también sociales. Él realizó una contribución específica al convertirse en “el fotógrafo del pueblo” durante algunos meses. Afirmación de la identidad social y restitución de la memoria fueron algunas de las “modestas” aportaciones otorgadas por el aún entonces joven entusiasta de la fotografía hacia la comunidad que lo adoptó.

Poco tiempo después continuó su viaje para concluir sus estudios en zoología y luego abocarse a los de artes visuales entre los Estados Unidos y Francia, donde se distribuyen sus orígenes familiares, para regresar y entregarse a la interpretación visual de la identidad chapina[1]: una trama compleja, rica en matices, sostenida por un sincretismo a través del cual se amalgama el conocimiento antiguo proveniente de las comunidades que hablan alguna de las 21 variantes de la lengua maya o de quienes habitan distintos centros urbanos y estimulan un intercambio cultural vertiginoso, abierto a culturas que no dejan de arribar desde ultramar.

Chauche halló en la renovación del discurso de la fotografía documental durante los sesenta en los Estados Unidos las estrategias formales que le permitirían sintetizar la vitalidad de los sujetos que ha fotografiado de manera consistente desde hace más de 3 décadas. Si bien en la producción de este fotógrafo todas las posibilidades de registro directo han sido articuladas, el retrato ha resultado ser el dispositivo adecuado para ofrecernos el resultado de sus detalladas observaciones, fruto de insistentes recorridos por las diversas comunidades distribuidas en la geografía guatemalteca. A través de ellos se nos ofrecen mapas sociales: cada detalle de la indumentaria, cada objeto de uso laboral o ritual, incluso la edad biológica del retratado, informa sobre las particularidades de la región, lo relevante en su vida social, el impacto que ello ha tenido en la configuración de su individualidad.

Inquietarse por la falta de contexto ante la evidente sustracción que significa el uso de un ciclorama blanco en los términos de la fotografía documental es injustificado. Daniel Chauche se ha dedicado con igual pasión a documentar la materialidad desde la cual se articula la identidad del chapín: altares, crucifijos, ofrendas, acumulación de imágenes religiosas católicas, indígenas, neocatólicas, de la cultura visual contemporánea de Occidente ya mestizada por sus interpretaciones locales… en efecto, la fe católica ha resultado la zona franca donde la heterogeneidad cultural de Guatemala puede coexistir a pesar de las profundas diferencias ideológicas y de clase de quienes las profesan.

Las imágenes seleccionadas provienen principalmente del portafolio Ser un hombre chapín, uno de los ciclos de trabajo emblemáticos en la trayectoria del autor, caracterizados por su contundencia y la coordinación efectiva de fuentes visuales diversas que el retratado o los devotos han dispuesto sobre sí o en un breve espacio significado como interface espiritual. Más allá de la eficacia de la imagen en términos formales y técnicos, estos retratos se “carean” con quienes realizan interpretaciones estereotipadas de lo que significa habitar un país con una historia reciente en la cual la violencia de Estado, los desastres naturales y la intermitencia de una vida en democracia son componentes ineludibles para entender a sus habitantes, sin por ello cancelar una diversidad en apariencia callada, incluso enmudecida por el desgaste que implica el acto reiterado de sobrevivir.

El fotógrafo nos participa de su admiración, el respeto y la fascinación que su constancia vital le producen. Ellos ingresan a un espacio discursivo donde se afirman, se arrojan sin titubeos, se manifiestan a través de la imagen para quien desee involucrarlos en su propia narrativa. Aquí hay diálogo y complicidad, incluso una cierta forma de veneración.

Irving Domínguez

Ciudad de México a 4 de diciembre del 2009, en el año de “bajar el switch”.

Daniel Chauche es además de fotógrafo, docente independiente de fotografía desde su establecimiento formal en Guatemala en 1984. A través de las entidades Luz y Sombra y Chez Daniel S. A. ha promovido el conocimiento fotográfico tradicional a varias generaciones de fotógrafos y artistas visuales guatemaltecos, entre ellos, algunos ya consolidados en el ámbito internacional como Luis González Palma.

[1] La palabra /chapín/, como sustantivo y adjetivo, es en realidad una categoría cultural que circunscribe la experiencia de la identidad guatemalteca moderna y contemporánea. Se trata, además, de un constructo inestable debido a la heterogeneidad simbólica que la alimenta contantemente (incluso no existe consenso respecto de su etimología). Es en todo caso una manera de aproximarse a la actualización de la identidad guatemalteca.

 

Autodefensor, San Juan Atitlán

San Juan Atitán, Huhuetenango, 1989, del portafolio Ser un hombre chapín, positivo en gelatina de plata a partir de negativo.

Mayordomos - Nebaj

Cofrades Mayordomos, Santa María Nebaj, Quiché, 1989, del portafolio Ser un hombre chapín, positivo en gelatina de plata a partir de negativo.

Padre Hijo

Padre e hijo, Páquix, Huehuetenango, 1989, del portafolio Ser un hombre chapín, positivo en gelatina de plata a partir de negativo.

Cargando Leña

Cargando Leña, Santa María de Jesús, Sacatepéquez, 1994, del portafolio Ser un hombre chapín, positivo en gelatina de plata a partir de negativo.

El Viudo

El Viudo, Nahualá, Sololá, 1989, del portafolio Ser un hombre chapín, positivo en gelatina de plata a partir de negativo.

Florencio Carillo b

Florencio Carillo Ramirez, Páquix, Huehuetenango, 1989, del portafolio Ser un hombre chapín, positivo en gelatina de plata a partir de negativo.

Un Saludo Desde El Umbral Del Eterno Retorno

Un saludo desde el umbral del eterno retorno, Rabinal, Baja Verapaz, 2005, positivo en gelatina de plata a partir de negativo.

Imágenes cortesía de Daniel Chauche.

Sitio web de Daniel Chauche

Curadurías 2017

bienal

XVII Bienal de Fotografía, Anacronismo de las imágenes: Documentos y recuperaciones.
Irving Domínguez y Amanda de la Garza, curadores. Centro de la Imagen – Secretaría de Cultura, Ciudad de México, 2016 – 2017.

Catálogo en línea. Editado por el Centro de la Imagen – Secretaría de Cultura, 2016.

PPAC 2017

Útiles para el desmantelamiento de la visión. Resultados del Programa de Producción en Arte Contemporáneo, generaciones 2  y 3, una iniciativa de Relaciones Inesperadas, Tijuana. Centro Cultural Tijuana – Secretaría de Cultura, 2017.

Útiles… en la página del CECUT

AM JJ CCC M

Anagramas matemáticos, individual de Jesús Jiménez en el Centro Cultural Clavijero, Morelia, Secretaría de Cultura del Estado de Michoacán, 2017.

Selección de notas de prensa:

Contramuro

Cambio de Michoacán

Quadratín

SIVc Lanzarote

SIVLanzarote

Poliptico Festival Video [Trazado] (Delantera)

Poliptico Festival Video [Trazado] (Trasera)

Caleidoscopio Steady-cam, programa de video monocanal mexicano para la Primera Semana Internacional de Videocreación de Lanzarote, Centro de Innovación Cultural El Almacen, Canarias, España. Del 1 a 3 de junio, 2017. Curador en jefe: Adonay Bermúdez.

Artistas seleccionados: Colectivo Estética Unisex en colaboración con Antanas Mockus, Karina Villalobos, Benjamín Alcántara, Olivia Vivanco, Leslie García, Carlos Iván Hernández, Nahatan Navarro Félix, Víctor G. Noxpango, Radix (Aurelio Contreras Cantú), Adela Goldbard y Andrew Roberts.

Programa del festival

Presentación a medios 

Memoria devastada

 

072

Cecilia Hurtado en colaboración con Abigail Vázquez y Eduardo Aguinaga, sin título, de la serie La identidad del Otro, 2017.

082

Miriam Salado, sin título, vaciados en yeso de caparazones de tortuga caguama, 2016.

En la siguiente liga pueden revisar la documentación de salas, así como el texto curatorial correspondiente a la muestra Memoria devastada de las artistas Cecilia Hurtado y Miriam Salado. Se presentó durante los meses de marzo a abril del 2017 en la Celda Contemporánea de la Universidad del Claustro de Sor Juana.

Berta Kolteniuk e Irving Domínguez, curadores.

Memoria devastada

Agradecimientos:

Rubén Matiella

Museo de Arte de Sonora – Centro Cultural MUSAS

Galería Libertad, Secretaría de Cultura del Estado de Querétaro.

Equipo técnico de la Universidad del Claustro de Sor Juana

Jorge Rosano

Carlos Iván Hernández.

 

Sobre la XVII Bienal de Fotografía

¿Por qué decidimos Amanda de la Garza y quien escribe estas líneas incorporar obra no fotográfica a esta edición de la Bienal?

Porque su convocatoria planteó la posibilidad de establecer vínculos entre distintas modalidades de la representación artística tomando por base conceptual a la imagen fotográfica pero sin limitarse al dispositivo fotográfico:

“La evolución tecnológica que ha acompañado el desarrollo de la fotografía nos ha llevado a una era donde la imagen ocupa un lugar central; lo que en términos de creación ha derivado en que este medio se haya convertido en uno de los lenguajes más importantes del arte contemporáneo.
En este contexto, la presente convocatoria propone motivar a una reflexión acerca de la producción de imágenes desde formatos audiovisuales e impresos que hayan sido generados por distintas áreas de pensamiento: desde la era digital, la antropología visual, la sociología, el archivo, los medios masivos de comunicación, hasta las artes visuales.”

También la convocatoria manifestó que los curadores desarrollarían una muestra a partir de las propuestas destinadas al certamen:

“5.2. Se deja a discreción de los curadores, con autorización del autor, la modificación de las piezas y los croquis en pro de la integración de la muestra.
5.3. Para la muestra los curadores podrán solicitar a los autores seleccionados obra no presentada en esta convocatoria con la intención de enriquecer la propuesta curatorial de la Bienal” Apartado 5. Exposición

Y eso fue lo que sucedió. Dialogamos con todos y cada uno de los 49 seleccionados durante un periodo de trabajo de 9 meses. Durante las juntas de trabajo se revisaron los proyectos y se desarrollaron ediciones con base en la presentación museografica; se eligieron de manera conjunta dispositivos y soportes de presentación de las propuestas.

En prácticamente todos los casos se tomaron decisiones conjuntas con los artistas respecto de los formatos y sustratos de impresión antes de continuar con la fase de impresión y enmarcado. En varios más el diálogo permitió incorporar en la propuesta museográfica elementos correspondiente a fases previas del proceso, e incluso desarrollar piezas nuevas para esta muestra.

En esos casos, la propuesta inicial seleccionada tuvo una larga vida expositiva previa a su incorporación curatorial a la muestra de la XVII Bienal, eso nos ocurrió con la obra de Carlos Iván Hernández y Adela Goldbard por ejemplo. Ello nos obligó a reconsiderar, por consenso con los artistas mismos, las piezas que debían presentarse en sala y accedieron a trabajar nuevas propuestas para la curaduría. En ambos casos sus propuestas tenían relación con su producción reciente y no necesariamente tenían que cumplir con un elemento fotográfico para formar parte de la muestra.

Tal y como señalamos en el ensayo curatorial que acompaña el catálogo:
“El trabajo curatorial de esta edición se ha centrado en discutir con los participantes acerca de los formatos de exhibición de los proyectos presentados en la convocatoria, así como de la selección de componentes específicos de series u obras ya existentes. El planteamiento que propusimos para la salas del Centro de la Imagen intenta articular temas afines, argumentos, procesos y estrategias artísticas que muestran las tensiones a las que está sujeta la imagen en la contemporaneidad.”
“La XVII Bienal de Fotografía se articula a través de tensiones y eslabonamientos entre los proyectos seleccionados. Gran parte del trabajo preparatorio consistió en un diálogo continuo con los artistas que ha dado por resultado la presentación de obras creadas ex profeso para la muestra. En otros casos convenimos presentar parte del proceso de trabajo junto con la obra seleccionada, con el fin de acercar al público a los intereses y estrategias que mueven el desarrollo creativo. Bitácoras, bocetos y fuentes documentales hacen parte de la propuesta museográfica.”
En ese texto damos cuenta de la gran mayoría de las piezas y el porqué nos intereso incluirlas en la muestra. Si el recuento no es exhaustivo se debió a criterios editoriales, es decir, a límites en la extensión del texto. Les invitamos a leerlo:

Anacronismo de las imágenes: Documentos y recuperaciones

Para visualizar en línea la obra de los 49 seleccionados:

XVII Bienal de Fotografía

Por lo general, publico en este blog cuando los ciclos curatoriales se han cerrado, pero en esta ocasión he considerado necesario aprovechar este espacio para abonar en la discusión pública que ha desatado nuestra curaduría Anacronismo de las imágenes. Documentos y recuperaciones, puesto que mi trabajo curatorial siempre ha puesto en diálogo a la fotografía con otros lenguajes y dispositivos del arte. En este blog pueden hallarse varios ejemplos de esa tarea continua.

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